Entre los arbustos
el tigre esperaba,
yo que transitaba
la huella más ancha
No vi su acechanza,
no vi su mirada.
El cruel me esperaba
para verter sangre,
aquella que dulce
percibió su olfato.
Y se fue aprestando
para estar más quieto,
poder darme caza
sin que me le escurra.
Lo sabe por maña,
lo sabe su instinto,
lo lleva muy dentro.
Cuando miró mis ojos
yo mire los suyos,
sentí muy adentro
que era difunta,
y muy lentamente
fui dejando el cuerpo
vagar ciego y sordo,
lento, sobre el tiempo.
Aquel que no tuve
el que no me diera,
y sentí de golpe
que ya era suya.
Me quede sin aire,
me quede sin sangre,
me quede muy pronto
sin mi propia vida.
el tigre esperaba,
yo que transitaba
la huella más ancha
No vi su acechanza,
no vi su mirada.
El cruel me esperaba
para verter sangre,
aquella que dulce
percibió su olfato.
Y se fue aprestando
para estar más quieto,
poder darme caza
sin que me le escurra.
Lo sabe por maña,
lo sabe su instinto,
lo lleva muy dentro.
Cuando miró mis ojos
yo mire los suyos,
sentí muy adentro
que era difunta,
y muy lentamente
fui dejando el cuerpo
vagar ciego y sordo,
lento, sobre el tiempo.
Aquel que no tuve
el que no me diera,
y sentí de golpe
que ya era suya.
Me quede sin aire,
me quede sin sangre,
me quede muy pronto
sin mi propia vida.

la sagacidad del felino es indescriptible.
ResponderSuprimirun abrazote
Que lindo..! Ademas porque es aplicable a situaciones diversas. Yo he tenido tigres en mis caminos y hasta ahora los he eludido...!! Que me quede siempre vida para caminar mis senderos...!
ResponderSuprimirBelleza tu post,M del R....lindo..!
Saludos.
SERGIO
excelente ritmo le has impregnado a este trabajo
ResponderSuprimirFelicitaciones
emboscadas nos depara el destino siempre
alertas hemos de continuar
besitos de luz Rosario
ten un día precioso
Este poema-relato puede prestarse a varias interpretaciones...A veces en los caminos de la vida nos encontramos con personas que abusan de nuestra confianza e inocencia...y quedamos hundidos,sin fuerzas...No obstante,esa gradación ascendente nos habla de algo que nos domina,nos obsesiona y nos deja sin voluntad...!
ResponderSuprimirLa prudencia y la reflexión son siempre necesarias.
Te dejo mi felicitación por el impactante poema,amiga.Mi abrazo siempre.
M.Jésús
El sentimiento de vulnerabilidad està muy bien pintado.
ResponderSuprimirel poema es excelente.
La muerte, no avisa.
Entonces, Carpe diem.
Un abrazo.
qué lindo!
ResponderSuprimir¡Qué angustia!, lo sentía acercarse conforme iba acabando el poema. Una forma genial de relatar el momento. Se vive.
ResponderSuprimirBesos María Rosario.
Hola Rosario,
ResponderSuprimirmuy lindo tu poema lleno de inquietudes...
Un beso.
..nunca se está preparado para la muerte,no obtante..tu poema da para varias interpretaciones!!cosa que a mi particularmente me gusta!!
ResponderSuprimirmuy bueno e inteligente!!
un abrazo para ti!!
HERMOSO RUGIR..
ResponderSuprimirUN ABRAZO
VIENTOS DE CAMBIO
Que belleza. Es una metáfora que nos lleva a imaginar que la vida suele haber seres como ese felino, prestos a saltar y atacar.
ResponderSuprimirun saludo.
mariarosa
UN HERMOSO POST, UN GUSTO REGRESAR POR AQUI A LEERTE.
ResponderSuprimirUN ABRAZO
CHRISSSSSS
Cuando puedas mira,mi última entrada.
ResponderSuprimirUn millón de besos.
Habrá que encontrar la trampa donde caíga, sin dañarnos -demasiado- ese tigre.
ResponderSuprimirEs un gran poema, Rosario. Me ha gustado mucho su ritmo y lo que se dice y lo que se presiente...
PD: Curiosamente tengo para editar próximamente, un microcuento que habla de un tigre y su mirada.
Besos
Hola Mª del Rosario!!
ResponderSuprimirMuy lindo el poema-relato, realmente atrapante.
Me gustó!
Un beso grande.
RoB
Que bueno.
ResponderSuprimirFelicidades por este poema.
Besos.
magnífico poema, lleno de interioridad, tensión y belleza...
ResponderSuprimirUN placer regresar a tu espacio.
UN abrazo.