Es el canto del olvido,
que mece el lirio
cuando el rió furioso habla.
Defiende sus aguas
que desencantadas fluyen
partiendo barreras.
Desatando tormentosas
caídas heladas,
grillos anudados en piedras.
Canción que refleja su caída,
embravecida lucha derramando
su fuerza, su ángel, su vida.
Allí la creciente se envanece
arrastrando penas,
logrando un camino de guijarros.

Y el rio que corre más profundo, por un lugar u otro en el mar desemboca...
ResponderSuprimirBuen fin de semana.
Abrazos
Arrollador poema donde los versos, igual que las aguas, arrastran los guijarros de los sentimientos abriendo caminos de creación.
ResponderSuprimirHermoso, Rosario :)
Besos.
siempre es un placer leer tu inspiración.
ResponderSuprimirbesos
El río tiene mucha fuerza y tú también. Se refleja en tus poemas, en tu manera de enfocar los ejemplos. Gracias por tu labor creativa. Un abrazo.
ResponderSuprimirQue el río arrastre al olvido y lo aplaste bajo sus guijarros.
ResponderSuprimirBesos
Medianoche,se siente tu pasión,tu amor y tu entrega en tus versos,que a través del río nos llevan a la vida y a su intensidad.
ResponderSuprimirTe dejo mi gratitud y mi abrazo inmenso.
M.Jesús
Hermosa poesia nade de tus pensamientos,
ResponderSuprimirsiempre es un placer pasar por tu bonito blog.
que tengas una feliz semana.
un beso.